
Tras una noche muy tranquila, salimos sobre las 8,30 h. con viento y frío, y amenaza de lluvia, que poco después se vio cumplida.
La primera parte, hasta Melide, hemos ido un poco más despacio que los días anteriores por los dolores y las agujetas acumulados de los días previos. El paisaje era muy sugerente, pero la lluvia y el viento no nos han dejado disfrutar de él. Un punto importante fue el paso de Lugo a A Coruña, donde nos hicimos unas fotos.
No sabíamos dónde comer y Juanjo y Felipe encontraron una gasolinera, donde muy amablemente nos dejaron cobijarnos de la lluvia, y comer a gusto bajo el tren de lavado. Allí presenciamos hasta un pequeño incidente entre un coche y una moto.
Reanudamos el viaje con algunas bajas, entre ellas el "padre" de nuevo, y el recorrido en la segunda parte se volvió más duro, pero todos apretamos el ritmo y pudimos llegar a tiempo para comer (sobre las 3,45 o así). Los chavales y chavalas se han portado como auténticos campeones.
Llegamos calados hasta los huesos, pero la ducha nos ha aliviado y ahora mismo descansamos para enfretarnos a la durísima etapa de mañana.
No tenemos mucho más que contar porque estamos "reventaos" y no hemos tenido ganas de bromas.
Saludos de todos a las familias y los amigos (no llameis tan tarde).
Saludo especial para "mi chinita" (Lolo)
Y para mis padres y mi hermana (Bruno)







